Además de los ensayos de tracción y flexión, otra forma habitual de determinar las propiedades de los materiales para los plásticos (reforzados y sin reforzar) es el ensayo de compresión. Este ensayo es útil para determinar el
módulo de elasticidad, el esfuerzo en fluencia, la
resistencia a la compresión y la deformación más allá del punto de fluencia. El método mediante el que se lleva a cabo el ensayo de compresión se define en ASTM D695.
De acuerdo con los ensayos que hemos llevado a cabo en nuestro laboratorio, recomendamos el siguiente equipo para los ensayos de compresión de ASTM D695: Dos
platos de compresión de acero reforzado montados en un
equipo de ensayo de tracción y un dispositivo de medición de la deformación, como un extensómetro unido directamente a la probeta, o un LVDT (transductor diferencial variable lineal), que mide el desplazamiento exacto de los platos. A menudo es necesario un dispositivo de medición de la deformación para probetas rígidas en las que el cumplimiento del sistema puede afectar los resultados de los ensayos. Nuestro software de ensayo de materiales
Bluehill® 2 permite establecer el control del ensayo deseado, calcular automáticamente los resultados deseados y las estadísticas y generar un informe del ensayo.
El estándar requiere que la probeta se cargue para compresión con una tasa de 1,3 mm/min hasta la rotura. Antes del ensayo, debe asegurarse de que todas las probetas tengan los tamaños especificados en el estándar y carezcan de defectos visibles en la superficie. Al realizar ensayos de compresión, hemos visto que la alineación de la probeta desarrolla un papel importante para lograr una distribución uniforme de la carga, lo que contribuye a la coherencia de los resultados.