Los fabricantes han desarrollado innovadores cartuchos de insulina diseñados para un cómodo auto-tratamiento. Los consumidores esperan que estos sistemas de inyección tipo bolígrafo sean robustos frente a impactos accidentales. Los cartuchos desechables también deben ser empaquetados para resistir los golpes comúnmente experimentados durante el envío.
Un cartucho de cristal roto durante el transporte o durante su uso puede causar lesiones y evitar que el paciente reciba la dosis adecuada de medicación necesaria. Para el fabricante, la pérdida de confianza del paciente resultante de la rotura del producto puede ser el efecto más perjudicial. Los productos deben ser probados a fondo para obtener un rendimiento de impacto antes de lanzarse al mercado.
Para este tipo de ensayos con bajas energías, hemos utilizado nuestra torre de impacto instrumentada CEAST 9310, con un sensor piezoeléctrico de 500 libras de capacidad, un impactador esférico de 6,5 mm de diámetro, el DAS (Sistema de Adquisición de Datos) y el software Visual Impact. Para representar diferentes diseños y estilos de lápiz inyector, hemos creado una fijación de ranura en V y los accesorios de apoyo en voladizo. Puesto que el material sometido a prueba era de naturaleza orgánica y la energía necesaria para fracturar las partes se prevé que sea baja, tanto el peso cruceta y altura de caída se mantiene tan bajo como sea posible.
Los viales fueron probados a lo largo del eje central horizontal. Dos viales de estilos diferentes fueron probados de idéntica forma para ver cómo las diferencias en el espesor del material, grado de material y el diseño global del vial influyen en el comportamiento del vial ante el impacto.