Las herramientas de mano fabricadas de acero se pueden encontrar en domicilios privados, fábricas, obras de construcción y talleres de servicio en cualquier parte del mundo. Muchas de estas herramientas, como cinceles y punzones, han sido diseñadas para recibir impactos. Otras, incluyendo destornilladores y llaves, tienen un propósito diferente, pero muy a menudo reciben impactos cuando se usan de manera diferente a la original.
Las herramientas que han sido mal diseñadas o mal utilizadas pueden doblarse o romperse cuando se golpean con un martillo. Los fragmentos resultantes podrían dañar al usuario o causar daños a los objetos circundantes. Si bien los efectos de un fallo producido por un impacto raramente son graves, un fabricante se puede ganar una reputación de mala calidad que luego es difícil de superar. Para evitar este problema, los diseñadores de herramientas deben verificar el diseño con un sistema de ensayo de impacto apropiado en un entorno controlado.
Para realizar este ensayo, hemos configurado una
torre de impacto CEAST 9350 con la opción de alta energía con un dardo de 222kN para capturar las altas cargas esperadas durante el impacto. Un impactador estándar esférico de 2” (para simular la cabeza de un martillo) se utilizó para impactar varios productos montados en una fijación especial que aseguraba una carga totalmente axial. El sistema anti-rebote sirvió para prevenir el segundo impacto sobre la muestra.
El DAS (sistema de adquisición de datos) con el software Visual Impact proporciona una gran cantidad de datos que no estaban disponibles con los métodos básicos de ensayo por caída libre. El software de análisis se ha utilizado para desarrollar una base de datos exhaustiva de las energías de impacto necesarias para producir daños en varios diseños de herramientas de mano. El uso del equipo CEAST 9350 también permite realizar los ensayos con diferentes niveles de energía para cuantificar la vida útil de las herramientas.