Debido a la composición de los hidrogeles poliméricos, la fijación para ensayar propiedades mecánicas puede ser difícil sin el equipamiento adecuado. Un fabricante de hidrogel de poliacrilamida estaba sufriendo estos problemas, por lo que realizamos varias pruebas y ensayos para determinar la mejor solución. Realizamos probetas rectangulares de 0,5” de ancho y 1,5” de distancia entre mordazas y realizamos un ensayo de tracción a una velocidad de 0,197”/min (5mm/min). Probamos dos tipos diferentes de mordazas de 100N, las neumáticas de acción lateral y las mecánicas de tornillo con una gran variedad de mandíbulas serradas, de goma y superficies de lija para determinar la configuración óptima.
Nuestros resultados mostraron importantes hallazgos. Primero, debido a los bajos valores de tensión y deformación obtenidos a la rotura, recomendamos utilizar un equipo de ensayo electromecánico con una célula de carga de 50N. Recomendamos utilizar las mordazas manuales o neumáticas de acción lateral porque la habilidad de ajustar la fuerza de agarre fue crítica para el éxito del ensayo ya que el espesor de las probetas variaba mucho. También encontramos que las mandíbulas serradas tendían a romper el material si se apretaba mucho o a no evitar el deslizamiento si no estaban suficientemente apretadas. La utilización de papel de lija adherido a la superficie de la mandíbula de goma fue la mejor solución para fijar el hidrogel sin deslizamiento o rotura prematura.
Una recomendación final para obtener los resultados más precisos es preparar las probetas con forma tipo “dogbone” de acuerdo con ASTM D412. Esta forma de la probeta tiene un área de ensayo menor y minimiza la posibilidad de rotura de probeta en la mandíbula o deslizamiento.