Los tubos quirúrgicos se utilizan en una amplia gama de aplicaciones, tales como drenajes, sondas de alimentación y procedimientos quirúrgicos y de riego, y se presentas en una variedad de formas y tamaños, con decenas de posibles interconexiones y accesorios. El comportamiento mecánico de estos tubos es fundamental, ya que una rotura puede implicar graves consecuencias para los pacientes. Los ensayos de tracción se realizan frecuentemente en el desarrollo del producto y control de calidad para evaluar las propiedades de resistencia del material y la deformación a la rotura, así como la resistencia de los accesorios de catéter.
Para ensayar los componentes, tales como los accesorios de catéter, se pueden utilizar unas mordazas mecánicas de acción de tornillo simples. Sin embargo, cuando se evalúan las propiedades del material del propio tubo, se requieren mordazas neumáticas para minimizar el deslizamiento del material y garantizar que la rotura se produce en la zona adecuada. En algunos casos, cuando se requiere medidas precisas de la deformación se debe utilizar un extensómetro. Debido a la alta elongación de los materiales usados para fabricar estos productos, se recomienda utilizar un extensómetro de largo recorrido o un extensómetro de vídeo.