Millones de personas utilizan diariamente lentes de contacto, lo que convierte a este elemento en uno de los dispositivos médicos más utilizados en el mundo. De uso más mayoritario que las gafas, las lentes de contacto se usan para corregir una gran variedad de defectos visuales y son fabricadas en una amplia gama de formas que van desde lentes duras hasta blandas. Cuando se ensaya con lentes de contacto, la fijación de la muestra en las mordazas puede ser un problema. El material de las lentes blandas es resbaladizo y delicado y se rompe a fuerzas muy bajas. Además, las muestras son muy pequeñas, con lo que la superficie de fijación es muy reducida. Los ensayos con lentes de contacto también tienen que realizarse en ambientes que simulen condiciones fisiológicas ya que un ambiente inadecuado en el ensayo puede producir que las lentes se sequen y se rompan antes de tiempo. El método más habitual para caracterizar lentes de contacto es un ensayo de tracción básico hasta rotura.
Para este ensayo hemos utilizado un equipo electromecánico 5544 configurado con una célula de carga de 10N y unas mordazas neumáticas sumergibles de 250N con unas mandíbulas con superficie rugosa extra largas. De manera adicional, hemos usado el accesorio BioPuls para sumergir las mordazas en un baño a temperatura controlada que mantenga las lentes de contacto hidratadas y a la temperatura del cuerpo humano. Hemos cortado las muestras en tiras para obtener datos precisos de la fuerza y la tensión y la velocidad del ensayo ha sido fijada en 5mm/min. El software BlueHill 2 ha sido utilizado para evaluar la carga máxima, la tensión a la carga máxima y el módulo para 2 muestras de lentes de contacto.
Los resultados demuestran que esta configuración es adecuada para realizar ensayos en lentes de contacto y que estamos capacitados para calcular de forma muy precisa los bajos valores de fuerza requeridos para medir el punto de rotura de las muestras. Como conclusión, los ensayos de lentes de contacto pueden ser realizados de manera sencilla con la configuración previamente descrita. Recomendamos que se utilicen mandíbulas que permitan que no haya separaciones entre las superficies de agarre de las dos mordazas para poder acomodar correctamente la muestra.